La historia detrás de la campaña más icónica que creé para OCCMundial
Durante mi etapa en OCCMundial, tuve el privilegio de formar parte de un verdadero dream team de marketing digital. Éramos un grupo de especialistas altamente capacitados: expertos en performance, creativos brillantes, diseñadores con gran visión y una ejecución impecable. Teníamos acceso a las mejores herramientas: dominábamos HubSpot, trabajábamos con expertos de Google y Facebook en sus oficinas, y constantemente afinábamos nuestras estrategias con aprendizaje continuo.

Sin embargo, a pesar de ese talento interno, no faltaban las veces en que se contrataban agencias externas “expertas” con la esperanza de mejorar aún más los resultados. La realidad era otra: las campañas que entregaban solían tener un bajo rendimiento, y nuestro equipo tenía que entrar al rescate, una y otra vez. Recuerdo que entre nosotros circulaba un meme que se volvió parte de la cultura del equipo:
– ¿Oye que pedo con la agencia? sus Ads pura porquería
– Pero ganan más que tú.
– (Suena “Turn Down for What”)
Ese tipo de experiencias reforzaba algo que yo ya creía: teníamos todo para hacer campañas de alto impacto desde dentro, sin necesidad de intermediarios. Pero, aunque funcionábamos como una máquina eficiente, algo empezaba a faltarme. Después de casi seis años, el proceso se había vuelto monótono: descargábamos imágenes de stock, las adaptábamos a los medios digitales, lanzábamos campañas, medíamos resultados y optimizábamos. Repetir. Me estaba aburriendo.
Por ese entonces, yo acababa de concluir mi Maestría en Comunicación, donde profundicé en semiótica, retórica y narrativa visual. Fue entonces cuando decidí romper con la rutina y proponer una campaña que tuviera un concepto emocional poderoso y un mensaje inspirador. Reuní al equipo creativo y les pedí que pensáramos como una gran agencia. Teníamos todo para ser un Ogilvy o un Leo Burnett dentro de OCC.

Así nació la idea de “Cuando encuentras trabajo, lo puedes todo”.
Presenté dos bocetos:
- Una familia en un supermercado con un carrito desbordado de productos.
- Un árbol de Navidad apenas visible entre tantos regalos.
Ambas escenas acompañadas del mismo mensaje:
“Cuando encuentras trabajo, lo puedes todo”.
La idea era simple, pero poderosa: cuando tienes un buen empleo, puedes lograr muchas cosas. Y OCC era el lugar donde podías encontrar ese empleo que te daría el poder de transformar tu vida.
La campaña fue aprobada por los directivos, y comenzamos a trabajar en una ejecución 360°. Esta vez, no usaríamos bancos de imágenes: salimos con cámaras, luces y una nueva visión para producir todo desde cero. Queríamos que la campaña viviera en todos los medios: online, espectaculares, autobuses, paradas de camiones, prensa… todo.
Poco tiempo después recibí una oferta laboral y decidí emprender un nuevo camino. Dejé la campaña en manos del equipo de diseño, con toda la confianza de que sabrían llevarla al siguiente nivel.

El orgullo llegó cuando, ya en mi nuevo empleo, empecé a ver la ciudad llena de espectaculares con aquella idea que nació de mis bocetos. La campaña se mantuvo al aire durante mucho tiempo y, hasta hoy, no he visto algo parecido en OCC. Sin duda, fue un parteaguas.




